La familia de navegadores da su bienvenida a un nuevo miembro. Más sencillo de usar, más rápido, más ágil y… sólo para Windows. Los usuarios de GNU/Linux nos vemos otra vez discriminados por los grandes magnates del negocio informático.
Y es más, los sacrificados diseñadores web, que ya teníamos que pelear con dos formas distintas de entender los estándares, tal vez tengamos que aprender una nueva forma de diseñar. Eso si, después de conseguir que Google Chrome funcione en nuestros equipos Linux.